El movimiento obrero organizado se movilizó a la Plaza de Mayo en rechazo al proyecto de "Modernización Laboral" impulsado por el gobierno de Javier Milei. La marcha, que fue encabezada por la Confederación General del Trabajo (CGT), fue una demostración de fuerza para incidir en la negociación que se lleva a cabo en el Senado por la reforma laboral.
La convocatoria, definida por el Consejo Directivo de la CGT y acompañada por la CTA-T y la CTA Autónoma, fue la cuarta acción callejera del sindicalismo contra la Casa Rosada, pero la primera ante la tentativa del oficialismo para modificar ampliamente la Ley de Contrato de Trabajo y otras normas que regulan las relaciones laborales individuales y colectivas.
Aunque el Gobierno introdujo cambios al suprimir varios artículos cuestionados en la versión final del proyecto, tras negociaciones con la CGT, la central sindical conserva su rechazo al texto. Las autoridades gremiales sostienen que la iniciativa mantiene regulaciones estrictas sobre el derecho de huelga, establece la prioridad de los convenios por empresa y limita la ultraactividad de los convenios colectivos de trabajo. También cuestionan la flexibilización de derechos individuales, como bajar el costo de las indemnizaciones por despido, la extensión de la jornada laboral a través del banco de horas, aspectos salariales y la derogación de varios estatutos sectoriales, entre otros puntos.
En la Plaza de Mayo se instaló un escenario donde la cúpula de la CGT expuso la postura del movimiento obrero frente al proyecto de reforma que, en simultáneo, es debatido en el Senado. La titular del plenario de comisiones de Trabajo y Previsión Social y de Presupuesto y Hacienda del Senado, Patricia Bullrich, dará inicio hoy a las 9 a la segunda jornada de expositores, y que se extenderá hasta entrada pasado el mediodía.
El Gobierno le bajó el tono la movilización de la CGT contra la reforma laboral: “Fue un día normal”
Pese a las restricciones en el acceso y la concentración de manifestantes en Plaza de Mayo, en el Ejecutivo minimizan el impacto. La ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, siguió el minuto a minuto desde el Comando Unificado.
Con las columnas de manifestantes que rechazan la Reforma Laboral del Poder Ejecutivo desplegadas en la porción de Plaza de Mayo liberada por el mega operativo policial que custodiaba la Casa Rosada, el presidente Javier Milei y sus funcionarios seguían de cerca los acontecimientos desde sus oficinas. Si bien el mandatario suele permanecer en la quinta de Olivos cuando hay protestas sociales, en esta oportunidad se trasladó por tierra a Balcarce 50 por un problema burocrático con la firma virtual mientras su mesa chica se reunía un piso más abajo luego del traspié con el Presupuesto 2026 en la Cámara de Diputados.





















































